Un sistema industrial de detección de metales es un equipo que sirve para detectar y eliminar la contaminación por metales.

Si se instala y se maneja de forma adecuada, ayuda a reducir la contaminación por metales y a mejorar la seguridad de los alimentos.

Y es que tener un sistema integral de protección para los productos es fundamental. Un solo incidente puede costar muy caro a corto, medio y largo plazo.

Los sistemas de detección se han convertido en un requisito casi estándar para la industria y en especial para las empresas alimentarias, en particular aquellas que luchan por satisfacer las certificaciones mundiales de alimentos o suministran alimentos a los minoristas.

Además de maximizar la seguridad de los productos y mejorar el cumplimiento de las normas de inocuidad alimentaria / inspección, otras motivaciones para llevar a cabo la detección de metales incluyen la reducción de quejas por parte de los cliente y evitar litigios, que pueden conducir a la publicidad adversa y daño a la marca, mejorar la eficiencia de procesamiento, la optimización del rendimiento de inversión y la reducción de los residuos, que a su vez, aumentan la rentabilidad.

Fáciles de instalar y usar, lo importante es elegir el adecuado para las necesidades de cada producto y las plantas procesadoras.

La elección correcta

Considere estos factores a la hora de elegir el mejor detector para sus necesidades:

  • Función primaria de detección: alimentos o seguridad de los equipos.
  • Características del producto a inspeccionar.
  • Tamaño de las partículas a detectar.
  • Objetivo de sensibilidad para cada tipo de metal.
  • Zona de inspección seca o húmeda.
  • Variaciones de temperatura en este producto o zona de inspección.
  • Limpieza: alta o baja presión, agente cáusticos.
  • ¿Estará el detector integrado con otros equipos o con la red de datos de la planta?

Tanto la humedad como la temperatura son factores determinantes a la hora de seleccionar el detector adecuado.

Los detectores más avanzados del mercado utilizan la compleja tecnología de multiespectro, que además, ayudan a reducir significativamente el número de falsas alarmas en la detección, por lo tanto hace que el proceso fluya con muchas menos interrupciones.

Rara vez, es el detector una pieza del equipos solitaria, y su integración es muy importante, pero casi todos los equipos se pueden instalar en cualquier línea de producción en menos de un día.

Para una precisión óptima es importante que se establezcan las mejores sensibilidades alcanzables para cada producto, relacionados con el tipo y tamaño del contaminante y el tipo y empaque del producto.

Al mismo tiempo, debe lograrse un equilibrio entre la maximización de la sensibilidad del sistema de detección de metales y la protección contra la potencial inestabilidad.
Por ejemplo, la sensibilidad que es demasiado alta puede conducir a falsos rechazos, mientras sensibilidad demasiado baja puede dar lugar a posibles escapes.

Detectores de metales CEIA

Sistema de auditoría/mantenimiento

Una vez instalado correctamente, la sensibilidad de un detector de metales debe ser evaluado y recalibrado con frecuencia, no sólo siguiendo las directrices del fabricante, sino también los estándares de la industria.

Mejora de la competitividad

En última instancia, si cumple los estándares normativos, industriales y comerciales, reduce los costes y aumenta la productividad, podrá mejorar su competitividad. A su vez, esto le permitirá proteger su marca y su reputación, así como estar en una mejor posición para conseguir más clientes.